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En la madrugada del día 27 de Febrero del 2010 en el Archipiélago de Juan Fernández a consecuencia del terremoto con epicentro al suroeste de Cauquenes con 8,8 grados en la escala de Richter, se originaron ondas de tsunami que impactaron fuertemente en el Poblado de San Juan Bautista destruyendo por completo la zona baja del poblado.
El Poblado San Juan Bautista se ubica en la Bahía Cumberland, cuya localización es abierta hacia el norte convirtiéndolo en blanco de tsunamis.
La madrugada del sábado a las 04:23 am, comenzaron las primeras olas a aproximarse a la costa de Robinson Crusoe, haciendo ingreso en el poblado cerca de unos 300 metros horizontalmente y alrededor de unos 20 metros de altura, arrastrando a su haber todas las instalaciones e infraestructuras vigentes hasta esa fecha.
La destrucción fue total, desde servicios públicos como la Ilustre Municipalidad de Juan Fernández, Capitanía de Puerto, Caseta de Conaf, Casa de la Cultura, colegio, Jardín Infantil, correos de Chile, notaría y otros ; recintos deportivos tales como : cancha deportiva, gimnasio y multicancha; actividad comercial e infraestructura turística como: hosterías, restaurantes, tiendas de souvenir, agencias de turismo, centros de artesanía, oficinas de aerolíneas y otros; caleta de pescadores con sus respectivos boxes, arrastre de embarcaciones; viviendas destruidas completamente dejando alrededor de 50 personas damnificadas; impactos sobre la morfología y contaminación en el ecosistema del fondo marino, pérdidas humanas y diversas estructuras que se localizaban dentro de la COTA 20.
Las personas fallecidas oficialmente en el tsunami son 10, y 6 personas desaparecidas. Entre las vidas que se fueron, 4 de ellos son niños residentes que pertenecían al Colegio Insular Robinson Crusoe y que por lo demás, también fue azotado por las grandes olas de aquella madrugada. Por estos días, el colegio se encuentra en funcionamiento gracias a las donaciones de la Minera Inés de Collahuasi y a la empresa Tecnofast; quienes desinteresadamente han donado la infraestructura y equipamiento del colegio.
A pesar de la gran destrucción, y todo lo que trajo consigo el tsunami; isleños y residentes, aún siguen haciendo soberanía y participando de las limpiezas y retiro de escombros, que ayudarán a llevar a cabo los días en que se presente la nueva Robinson Crusoe como una isla ejemplar en su reconstrucción y modelo de vida. |