Mamíferos en el archipiélago hay varios,
pero prácticamente en su mayoría son
introducidos por el hombre, como perros, gatos, caballos,
mulas, etc. Sin embargo existe un animal que a pesar
de ser introducido vale la pena mencionar, ya que
adquirió por las características del
lugar el aspecto de sus ancestros, nos referimos a
la Cabra de Juan Fernández. Y por otra parte
conocer al amistoso Lobo Fino de dos pelos, ¿A
que se debe su nombre?, averígualo en esta
sección de mamíferos de Juan Fernández.
Lobo
Fino de Juan Fernández o Lobo de mar de dos pelos
(Arctocephalus
philippi)
El único mamífero endémico del
archipiélago de Juan Fernández e Islas
Desventuradas, es este hermoso animal, existiendo alrededor
de 40.000 ejemplares en la isla Alejandro Selkirk y
20.000 en las islas de Santa Clara y Robinson Crusoe,
repartidos en diferentes loberías. Pueden llegar
a pesar 600 kilos y medir más de 3 metros de
longitud, desarrollan la mayor parte de su vida en el
agua. Según cálculos, hubo tan sólo
en Robinson Crusoe más de 5 millones de ejemplares.
La variedad de usos de su grasa, su piel y su carne,
diezmaron su población a extremos límites.
En 1880 se consideró extinto, pero gracias a
las medias tomadas por la OEA y la FAO mediante el decreto
de ley Nº 182 de 1978, a las múltiples cavernas
del archipiélago y a su gran poder de reproducción
pudieron seguir formando parte de este ecosistema.
Como otras especies de lobos marinos, los machos también
defienden su territorio, sólo los más
poderosos tendrán opción de reproducirse.
Bajo el mar el lobo puede alcanzar una velocidad de
hasta 50 Km./hrs., y pueden realizar viajes de hasta
500 kilómetros. Se guarecen en las cavernas a
fin de protegerse del hombre utilizando estos lugares
para la reproducción y el descanso.
La diferencia que tiene con los otros lobos marinos
y que lo hace endémico es su pelaje. Como bien
lo dice su nombre cuenta con dos tipos de pelo: uno
corto y uno largo, esta simple característica
no la tiene otro lobo en ningún otro lugar en
el mundo, por lo que lo convierte en un animal endémico.
Es muy agradable verlos jugar en las olas desde el muelle
de Punta de Isla al tomar la lancha para viajar al pueblo,
ya que a diferencia de los lobos continentales, estos
se caracterizan por ser muy curiosos y amistosos en
el agua. La alimentación de estos mamíferos
marinos otáridos se basa en diversos peces y
cefalópodos. Por otro lado, su más importante
depredador es la orca, que esporádicamente se
acerca a las costas del archipiélago.
Chivo
de Juan Fernández
(Capra hircus) La
historia del chivo de Juan Fernández, es muy particular,
lee con mucha atención. Esta especie introducida llego
en 1574, traída por el mismo Juan Fernández directamente
desde Europa. Al llegar Juan Fernández a la isla dejo
a estos animales en tierra con el propósito de que en
alguna circunstancia extrema hubiese aprovisionamiento de carne.
Fue entonces como el chivo pasó a ser un animal de criadero
aun animal silvestre, ya que tuvo que alimentarse por sus propios
medios.
Debido a este cambio de vida, el chivo tomo nuevas características
en su fisonomía, su pelaje tomo un color rojizo y nació
una cruz negra en su espinazo. Pero estas características
datan desde los comienzos de la raza de este animal en Europa
en su estado silvestre. Desde entonces se dice que el chivo
de Juan Fernández involuciono, ya que sus características
lo hicieron retroceder en el tiempo.
Con el paso del tiempo se han formado en una plaga del Archipiélago,
por lo que en la actualidad se puede cazar, con el objetivo
de erradicar la especie del Archipiélago.