Crucero Alemán Dresden

«El liviano Dresden de la Marina Imperial Alemana, fue terminado en 1908, armado con 10 cañones de 105 mm y 2 tubos lanza torpedos de 450 mm» (de Val, 2004, p163)

SMS Dresden en Bahía Cumberland - Juan Fernández
SMS Dresden en Bahía Cumberland – Juan Fernández

El Dresden cumplía con la travesía hasta América, previo a la Primera Guerra Mundial, pasando primero por México, «donde tuvo la misión de proteger los intereses alemanes en el marco de la Revolución de Pancho Villa y Venustiano Carranza contra el presiente de esa época, Victoriano Huerta»(de Val, 2004). Se cuenta que el crucero había tenido la misión de llevarse las riquezas alemanas de los coterráneos residentes en México, salvándola de la tremenda revuelta que se vivía en ese país. «Ernesto Voegel Kein, antiguo maquinista del Dresden que residía en el sur de Chile, sostenía haber participado en las faenas de carga del oro alemán en México en el crucero» (de Val, 2004, p 165). Fue en América también cuando se vio enfrentado al estallido de la Primera Guerra Mundial y por tanto, la preparación en contra de los países enemigos de su nación. «El día 26 tomó el mando del Dresden el capitán de Fragata Fritz Emil Ludecke, quien había sido oficial del Estado Mayor en Berlín, a fin de conducirlo de regreso a Alemania ya que el buque debía someterse a su mantención de rutina» (de Val, 2004, p 166), les pedían que apresurara el regreso, sin embargo, llegaría una orden indicando que debido a la Guerra no era conveniente volver al país, sino más bien dirigirse hacia el Sur para enfrentar a los enemigos.

Luego de hundir un par de buques mercaderes ingleses y estando perseguido por barcos de esta nación también, el Dresden debe dirigirse hasta el Pacífico, donde se encontraría con las escuadras aliadas de su país. Se unirían en las aguas colindantes a la isla de Pascua. Maximiliano Graf Von Spee es el Almirante de la escuadra, al mando del buque insignia Scharnhorst. «Finalmente, el 26 de octubre, la escuadra de Graf Von Spee dio término a la travesía del Pacífico, fondeando en la isla Más a Fuera del archipiélago de Juan Fernández, frente a la costa chilena» (de Val, 2004, p 170), pero esta travesía en el Pacífico también atraía al enemigo. El telegrafista de los barcos alemanes escuchaba que se acercaba al mar Pacífico el Glasgow, barco inglés, por lo que el Dresden decide ir en su búsqueda (de Val, 2004). Por su parte, los ingleses contaban con dos escuadras, al mando del contralmirante Sir Christopher Cradock y al mando de vicealmirante A. P. Stoddart. Bajo los perfiles de ambas naciones, la escuadra alemana estaba en mejores condiciones que la británica. Estas dos escuadras se encontraron finalmente en las costas chilenas de la ciudad de Coronel, encontrándose con la sorpresa de que ambos, Von Spee y Cradock, creían enfrentarse a un sólo barco y no a una escuadra.

El primero de noviembre de 1914 se enfrentan. Hay un temporal desatado, las enormes olas van en aumento, dificultando cualquier maniobra. Entre el ir y venir de las escuadras para el ataque definitivo y buscando el letal acercamiento, Cradock decide atacar aunque no había encontrado la distancia adecuada, a lo que Graf Von Spee responde acercándose por el lado de la costa para aprovechar las estrategias de luz. «Con el sol sobre el horizonte, la luz cegaba a los artilleros alemanes; pero apenas se puso, la ventaja pasó a la escuadra alemana. Esta última apenas se distinguía en la oscuridad del horizonte oriental, mientras que por el contrario, la silueta de los buques de Cradock se presentaba como un blanco muy nítido contra el fondo rojizo del horizonte opuesto» (de Val, 2004, p 173). De esta manera, mientras Cradock se decidía al combate, Von Spee esperaba con tranquilidad la caída del sol para atacar con furia al enemigo, disparando cada 10 segundos , mientras la escuadra británica intentaba hacer lo mismo, sin embargo fueron decayendo producto de los duros golpes de bala recibidos. «Los barcos ingleses se encontraban en llamas de proa a popa, mientras que el Glasgow se encontraba con impactos en la línea de flotación» ( De Val, 2004). Finalmente los alemanes cierran el destino del buque insignia inglés, fue el fin del Good Hope y de su representante Cradock, sin embargo el Glasgow y el Otranto se dieron a la fuga, pudiendo salvar a su tripulación. Mientras tanto los alemanes permanecían con leves daños y algunos marineros heridos, eran los victoriosos de la Batalla de Coronel. «La cuenta en contra de los alemanes fueron seis impactos, dos heridos» (De Val, 2004, p 174).

Ahora Gran Bretaña estaba herida y ante esta histórica derrota en el Pacífico deciden rearmarse para atacar y en base a ello envían dos acorazados al ataque, los más poderosos. Los británicos sabían que Von Spee se dirigiría hasta las islas de Juan Fernández, pero la escuadra se dirigía ya hacia el extremo sur para doblar al Atlántico rumbo a casa. En el camino asaltaría un buen cargamento, descansando en Stanley el día 8 de diciembre. Lo que no sabían era que los barcos ingleses, al mando del vicealmirante Sir Frderick Doveton Sturdee, llegarían a ese mismo punto. Lo que pensaban era una victoria, se había transformado en un final fatal para Graf von Spee. Los ingleses los tenían acorralados y fue así que derribaron a todos los barcos alemanes, pudiendo huir sólo el buque de abastecimiento Seydlitz y el crucero Dresden. «La muerte de Cradock había llevado a la de Graf von Spee, y la fuga del Glasgow había correspondido a la huida del Dresden» (De Val, 2004, p 176).

Dresden-CostaEl Dresden, dirigido por el capitán Ludecke, era el único buque alemán de calidad que aún flotaba en el Pacífico. Decide dirigirse hacia el sur buscando la escapatoria y el abastecimiento de carbón, sin embargo su plan de dirigirse poco a poco hasta el Atlántico se veía truncado por otros barco británicos que aparecían por el Estrecho de Magallanes, lo que obligó al Dresden a dirigirse rumbo al Norte, escondiéndose entre la niebla de forma inteligente. El crucero no daba señales telegráficas, no podían encontrarlo, pero una escuadra de buques armados lo perseguía, la misión era acabar con el último acorazado enemigo. En base a esto el Dresden se mantiene durante varios meses aprovisionándose por distintas costas chilenas, siempre buscando las mejoras vitales del buque y el abastecimiento en combustible, aunque Punta Arenas fue indispensable dentro de estas tareas, en este sentido la goleta Elfreda era la embarcación que les colaboraba con el carbón y la información.

En un momento el Dresden mandaría a su país un telegrama que señalaba el plan de viajar desde la isla de Pascua hacia Australia por el Océano Índico, sin embargo no pudo realizar esta acción debido a la carencia de carbón, de esta manera la orden sería dirigirse hacia el Atlántico donde lo esperaba el abastecimiento de carbón, señalando su posición. En vista de los grandes peligros, la única posibilidad de obtener el valioso carbón fue a través de un buque estadounidense que actuó en apoyo a los alemanes. Así el Dresden, dadas las coordenadas, zarpó al encuentro al Pacífico. «Los ingleses no logran aceptar que el Dresden se les haya escapado y lo persiguen empecinados, ofreciendo fuertes recompensas por algún dato sobre el barco fugitivo» (De Val, 2004, p 183)

Mientras tanto el Dresden sigue atacando las flotas ingleses que pilla a su paso, lo que significa reparaciones y estaciones en bahías. En una oportunidad, por las cercanías de Talcahuano, se cruza a lo lejos con el buque inglés Kent, pero sigue como si fuera normal y pasa desapercibido, tomando rápidamente rumbo hacia más entrado el Pacífico, en las cercanías de las isla de Juan Fernández, mientras se encontraba con serios problemas de abastecimiento, los cuales fueron suplidos con el vapor Gotha, que traía el esperado carbón de Montevideo, sin embargo el Gotha estaba en la mira de los ingleses y fue así que el Kent lo tenía dentro de su registro, mientras los otros buques mantenían sus búsquedas en los canales patagones. Pero a pesar de que el Kent estaba tras el Gotha, se encuentra el día 8 de marzo con el Dresden a unas 10 millas, intentando acercarse rápidamente, aunque el Dresden lograba mayor rapidez, dirigiéndose hacia la Bahía principal del archipiélago Juan Fernández, Bahía Cumberland, esperando la llegada de un barco auxiliar que le ayudara en las reparaciones y el carbón.

El Dresden no sabía que el Kent mantenía contacto con Glasgow, quienes planearon reunirse en coordinación con el Orama.

«El Kent se había visto obligado a dirigirse a Coronel a carbonear y el Glasgow permaneció en el punto de encuentro del Dresden hasta el día 13, fecha en que se le reunió el Orama. La intención del comandante Luce, era rebuscar la isla de Mas Afuera , del grupo de las isla de Juan Fernández cuando recibió la información . El Kent había zarpado de Coronel y telegráficamente, se arregló el ataque al Dresden para el día 14. Ese día, en Bahía Cumberland, los ingleses darían término a su tan prolongada rebusca» (De Val, 20014, p 185

Pero pasan varios días mientras el Dresden esperaba el abastecimiento de la goleta Gaviota, en la isla Más a Tierra. Según se cuenta, los músicos alemanes aprovechaban de hacer amistad con los habitantes de la isla, tocando alegre música e intercambiando productos locales. En Más Afuera estarían algunos barcos esperando la señal de ataque, mientras otros tantos navegaban con dirección directa al Dresden para su destrucción. Sin embargo, los protagonistas de esta batalla serían el Glasgow, el Kent y el Oraman, cuando asomaron en el horizonte en total organización, acercándose cada vez más al punto de batalla, donde se hallaba el crucero, sin carbón y sin reparaciones «Cinco minutos había durado el huracán de fierro y de fuego, bastante tiempo para sembrar la muerte entre la tripulación alemana, imposibilitada ahora de poder reaccionar con valentía» (De Val, 2004, p188). El primero en abrir el fuego fue el Gasgow , luego el Kent, dañando severamente al Dresden, que se incendiaba y echaba humo en vista de todos. Inmediatamente en vistas del incendio y los daños, se alza la bandera blanca de rendición del Dresden, aprovechando los tripulantes sobrevivientes, de nadar hasta la bahía de la isla.

En alzamiento de la bandera blanca del Desden, se vio obligado a dirigirse hasta el Glasgow, que se encontraba más cerca, para conversar respecto a la rendición, señalando que estaba en aguas neutrales. Sin embargo a los ingleses no le importaba más que ganar la rendición o simplemente se hundía el crucero junto a sus tripulantes, dando unos minutos para avisar al comandante. Así Los sobrevivientes alemanes aprovecharon de ganar tiempo para escapar, ya que se negaban a la rendición, lo que significó nuevos cañonazos para el Dreden , hecho que Ludecke sabía, es por ello que ordenó salir a todos del barco, ya que ordenaría que se explotara. Así los botes ingleses que se acercaban no pudieron llegar hasta su lado, entendiendo que estaba por explotar el crucero. «Un fuerte ruido señaló la explosión del depósito de pólvora de proa , la santabárbara, y el Dresden empezó a hundirse lentamente en medio de Bahía Cumberland» (De Val, 2004, p 189). Fue así que terminó el destino del crucero alemán en las aguas, el gran barco quedaría en la bahía de la actual isla Robinson Crusoe, del archipiélago Juan Fernández, sin haber podido ni siquiera rosar a los barcos enemigos con los tres balas que lanzó en su intento de defensa.

La gran mayoría de los tripulantes sobrevivieron, sólo hubieron nueve fallecidos, sin embargo varios heridos graves, los cuales fueron llevados por los buques ingleses hasta Valparaíso. Otros fueron acogidos por los isleños, que hasta el presente guardan la memoria de los impactantes sucesos que ocurrieron ese día 14 de marzo de 1915, donde se sembró el pánico con el bullicio de los impactos de bala, de las cuales varias se encuentran incrustadas en las paredes de la isla, guardando testigo silente, de lo que un día fue la batalla que terminó con el último barco alemán de la Primera Guerra Mundial en las aguas chilenas.

Placa-Dresden